Qué revisar en una moto de segunda mano antes de comprarla
Ivan Francisco Lendínez Aranda
Qué revisar en una moto de segunda mano antes de comprarla
Comprar una moto de segunda mano es una decisión estupenda... si sabes lo que estás mirando. A diferencia de un coche, en una moto casi todo está a la vista: no hay paneles que escondan el chasis ni capó que tape el motor, y eso juega a tu favor. Con una inspección ordenada de quince minutos y una prueba corta puedes descartar la inmensa mayoría de los problemas serios.
Esta es la lista de comprobación que usamos nosotros, contada para que puedas aplicarla tú mismo delante de cualquier moto. Y al final, la pregunta del millón: ¿particular o profesional?
El aspecto general y las señales de caídas
Empieza por lo evidente y da una vuelta completa a la moto con luz natural. Los delatores clásicos de caída son los extremos de manillar, las palancas de freno y embrague (¿están dobladas o son visiblemente nuevas solo en un lado?), las tapas del motor, las estriberas y los extremos del escape. Arañazos "en cadena" en un mismo costado cuentan una historia que quizá el vendedor no te ha contado.
Una caída leve en parado no descarta una moto, ni mucho menos: pero debe reflejarse en el precio y elevar tu nivel de atención en el resto de la inspección. Lo que buscas no es una moto perfecta, sino un vendedor honesto.
Neumáticos: dibujo, fecha y forma de desgaste
Los neumáticos hablan. Mira el dibujo restante, pero también la fecha de fabricación (el código DOT del flanco): un neumático de más de cinco o seis años es un neumático malo aunque parezca nuevo, porque la goma envejece y pierde agarre. Y fíjate en la forma del desgaste: un centro plano delata mucha autovía; un desgaste irregular o a escalones puede apuntar a suspensiones cansadas o presiones descuidadas.
Cambiar un juego de neumáticos no es barato: si están al límite, es un argumento legítimo de negociación.
Frenos y transmisión: el kit de arrastre no miente
Revisa el espesor de las pastillas y el estado de los discos (surcos profundos o labio marcado en el borde = disco al final de su vida). En motos de cadena, el kit de arrastre es el chivato perfecto del mantenimiento general: una cadena seca, oxidada o con puntos duros al girar la rueda, o un piñón con los dientes afilados "en punta de sierra", hablan de un propietario que engrasaba poco y tarde. Quien descuida la cadena, que está a la vista, rara vez cuida el aceite, que no se ve.
Suspensiones, dirección y fugas
Con la moto parada, comprime la horquilla varias veces: debe hundirse y recuperarse con suavidad, sin ruidos, y las barras deben estar limpias de aceite (retenes en buen estado) y sin picaduras de óxido. Busca restos de aceite también en el amortiguador trasero y bajo el motor.
Para la dirección, con la rueda delantera en el aire o descargada, gira el manillar de tope a tope: debe moverse fluido, sin puntos duros ni "clics" en el centro, que delatan rodamientos de dirección tocados.
Electrónica y arranque en frío
Comprueba luces, intermitentes, claxon, testigos del cuadro y, si la moto lo lleva, que no haya avisos de inyección encendidos. Y un truco de oro: pide que la moto esté fría cuando llegues, y arráncala tú. Los ruidos extraños, los humos azulados y los ralentíes inestables aparecen en el primer arranque del día... y desaparecen en un motor "estratégicamente" calentado media hora antes de tu visita.
La prueba dinámica: diez minutos que valen oro
Si puedes probarla, céntrate en cuatro cosas. Que la moto vaya recta al soltar ligeramente las manos en llano (una moto que se va de lado puede esconder un chasis tocado). Que el embrague no patine al acelerar fuerte en una marcha larga. Que todas las marchas entren sin arañar y sin que se salgan solas. Y que la frenada sea progresiva, sin vibraciones en la maneta (discos alabeados). Diez minutos de prueba te dicen más que una hora de conversación.
Los papeles: ficha técnica, ITV, kilometraje y cargas
Ficha técnica al día (fundamental si la moto está limitada al A2: la limitación debe constar anotada), ITV en vigor y un kilometraje coherente con el estado general y con los historiales de taller que pueda enseñarte el vendedor. Ante cualquier duda, un informe de la DGT te dice si la moto tiene cargas, embargos o limitaciones antes de firmar nada. Es barato, es online y ha evitado más disgustos que ninguna otra comprobación de esta lista.
¿Particular o profesional? La cuenta completa
Comprar a un particular puede ser algo más barato sobre el papel, pero vas solo: sin garantía, sin revisión previa y con el papeleo a tu cargo. Comprar a un profesional incluye lo que no se ve en el precio: la moto llega revisada, con garantía, con el papeleo gestionado y con alguien que responde si algo va mal.
En Crestanevada Riders, además, toda esta lista de comprobación te la damos hecha: cada moto se revisa antes de ponerse a la venta, las fotos del anuncio son de la unidad real y el historial está sobre la mesa. Puedes verlas y compararlas en nuestra tienda de motos en Granada o explorar las más de 250 motos del catálogo, con financiación y entrega en península.
Y si vas a cambiar de moto, cierra el círculo
¿Tu compra depende de vender la actual? Ahórrate los anuncios, las visitas de curiosos y los regateos de última hora: compramos tu moto, la tasamos y puedes dejarla a cuenta de la siguiente en una sola operación. Menos fricción, menos riesgo y las dos gestiones en el mismo sitio.